Se redujo la pobreza en Brasil, pero aumentaron las desigualdades
El Informe del Observatorio Brasileño de las Desigualdades 2026 señala que Brasil avanzó, en el último año, en 34 (71%) de los 48 indicadores analizados para evaluar el proceso de reducción de las desigualdades.

Los avances señalados por el estudio están relacionados principalmente con la mejora del ingreso promedio, la expansión del mercado laboral, la reducción de la pobreza, además de una mayor seguridad alimentaria y un mayor acceso a los servicios básicos.
Los indicadores de salud —como la reducción de la desnutrición infantil y entre las personas mayores—, de educación —como la disminución del analfabetismo— y de seguridad —como la reducción de la tasa de homicidios registrados entre jóvenes de 15 a 29 años— también mejoraron.
Del total de indicadores analizados, ocho empeoraron y seis se mantuvieron estables. Entre los indicadores que empeoraron se encuentran:
- aumento del número de mujeres que reciben una remuneración inferior a la de los hombres;
- agravamiento de la concentración del ingreso;
- menor tributación a medida que aumenta el ingreso;
- condiciones más desfavorables para la población negra;
- aumento de la concentración de los peores indicadores sociales en las regiones Norte y Nordeste.
Para los responsables del informe, los indicadores que empeoraron revelan que los principales mecanismos de reproducción de las desigualdades siguen activos.
“El crecimiento económico benefició a diferentes grupos sociales, pero no fue suficiente para reducir las disparidades históricas de ingresos, género, raza y territorio”, destaca el documento.
El informe está en su cuarta edición desde que se publicó por primera vez en 2023 y presenta análisis actualizados de los indicadores correspondientes a 2025, con excepción de algunas bases de datos que no se actualizan anualmente. Por ejemplo, la Encuesta de Presupuestos Familiares (POF), que analiza los gastos de transporte y la carga tributaria, se actualiza cada dos años.
En opinión de la directora técnica del Pacto Nacional para la Lucha contra las Desigualdades, Adriana Marcolino, la falta de indicadores actualizados para 2025 no afecta la comparación con las ediciones anteriores del informe.
“Los indicadores que seguimos ya muestran tendencias, dado que ya tenemos cuatro años de informes.”.
En el prefacio de la publicación, Betina Ferraz Barbosa, coordinadora de la Unidad de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Brasil, evalúa que el análisis de los indicadores contribuye a profundizar los índices divulgados por diversas organizaciones y va más allá del concepto de desarrollo humano basado exclusivamente en indicadores económicos, de salud y educación.
“Los promedios esconden una realidad más compleja: los avances fueron reales y, al mismo tiempo, profundamente desiguales”, destaca.