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Economía

Reducción de la jornada laboral en Brasil: impacto sería manejable

La reducción a 40 horas semanales está en debate en el país
Gabriel Brum – Reportero de Rádio Nacional
Publicado en 15/02/2026 - 09:00
Brasilia
Os trabalhadores da montadora Fiat Chrysler Automobiles constroem um modelo Argo 2020, em meio à disseminação da doença por coronavírus (COVID-19), na fábrica de montagem em Betim
© REUTERS/Washington Alves/Proibida reprodução

Los costos de una eventual reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales serían similares a los impactos observados en reajustes históricos del salario mínimo en Brasil, lo que indica una capacidad de absorción de la medida por parte del mercado de trabajo.

Esta es la conclusión de un estudio publicado el pasado martes (10) por el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea), que analiza los efectos económicos de la eventual reducción de la jornada actualmente predominante de 44 horas semanales, asociada al esquema 6x1, que establece un día de descanso por cada seis trabajados.

La reducción de la jornada laboral tendría un costo de menos del 1% en grandes sectores, como la industria y el comercio, pero algunos sectores de servicios que dependen de más mano de obra podrían necesitar políticas públicas, evalúa el Ipea.

Debate

El tema entró definitivamente en el radar político del país a inicios de este año. El mismo martes (10), el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, afirmó que una de las prioridades de la Casa es justamente votar estos derechos laborales. En sus redes sociales, Motta escribió que el análisis por parte de los diputados podría darse en mayo.

En el mensaje enviado al Congreso Nacional a principios del mes, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva también incluyó el tema entre las prioridades del gobierno para el semestre.

Costos

La jornada general de 40 horas semanales elevaría el costo del trabajador formal (con contrato registrado, lo que garantiza derechos laborales) en un 7,84%. Sin embargo, dentro del costo total de la operación, el efecto es menor, afirma el investigador Felipe Pateo.

"Cuando miramos la operación de grandes empresas en el área de comercio y de la industria, vemos que el costo de los trabajadores representa a veces menos del 10% del costo operativo de la empresa. Estas tienen costos altos en formación de inventarios e inversión en maquinaria", explica.

Por otro lado, las empresas de servicios para edificios, como vigilancia y limpieza, podrían tener un impacto mayor, del 6,5% en el costo de operación. En estos casos, sería necesaria una transición gradual hacia la nueva jornada. Lo mismo aplicaría para las pequeñas empresas, que podrían tener incluso más dificultad para adaptar los turnos de trabajo, según Pateo.

"Vemos que este tiempo de transición también es muy importante para las empresas más pequeñas. Y es necesario abrir posibilidades de contratación de trabajadores de medio tiempo, por ejemplo, que puedan cubrir eventualmente el horario de funcionamiento en un fin de semana, en caso de que la reducción de jornada dificulte ese proceso", observa.

Trabalhadores da construção civil
El estudio señala que las jornadas de 44 horas concentran a trabajadores de menores ingresos y escolaridad - Fernando Frazão/Agência Brasil

Combate a la desigualdad

El estudio también señala que las jornadas de 44 horas concentran a trabajadores de menores ingresos y escolaridad. Para el investigador, la reducción de la jornada puede disminuir las desigualdades.

"Cuando reducimos la jornada máxima a 40 horas, ponemos en igualdad de condiciones a esos trabajadores que están en los empleos de menores salarios y menor duración de contrato, al menos en la cantidad de horas trabajadas. Asimismo, terminamos aumentando el valor de la hora de trabajo de esos empleados. Esto hace que se acerquen a las condiciones de los trabajadores en mejores situaciones laborales", argumenta.

Según el estudio, la remuneración promedio para quien trabaja hasta 40 horas por semana es de R$ 6.200. En cambio, los trabajadores de 44 horas reciben, en promedio, menos de la mitad. Estos trabajadores con jornadas más largas también tienen menor escolaridad.

De acuerdo con el Ipea, más del 83% de los contratos de personas con hasta educación media completa están en esa condición, proporción que cae al 53% entre aquellos con educación superior completa. A diferencia de otras características sociodemográficas, la incidencia de jornadas extendidas muestra una fuerte asociación con el nivel de escolaridad.

La gran mayoría de los 44 millones de trabajadores formales registrados en la Relación Anual de Informaciones Sociales en 2023 tenía una jornada de 44 horas semanales. En total, suman 31.779.457, lo que equivale al 74% de quienes informaron su jornada. En 31 de los 87 sectores económicos analizados, más del 90% de los trabajadores tienen jornadas superiores a las 40 horas semanales.

La Relación es una declaración obligatoria en la que las empresas brasileñas informan al Ministerio de Trabajo datos sobre sus empleados, vínculos laborales y salarios.