En Washington, Lula y Trump fijan plazo para resolver aranceles
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó el jueves (7), tras reunirse con su homólogo estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca, en Washington, que los equipos de ambos gobiernos abordarán soluciones para el impasse repecto a los aranceles y una investigación comercial iniciada por Estados Unidos contra Brasil el año pasado.

El objetivo es presentar una propuesta a ambos mandatarios en aproximadamente 30 días. Brasil reiteró su apoyo para cerrar la investigación iniciada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos.
"Yo dije: 'Formemos un grupo de trabajo para que un representante del Ministerio de Industria y Comercio de Brasil se reúna con su ministro de Comercio en 30 días y nos presenten una propuesta para llegar a un acuerdo. Quien esté equivocado, cederá. Si nos toca ceder, lo haremos'", declaró Lula a periodistas en la Embajada de Brasil en Washington.
En el procedimiento, EE.UU. acusa a Brasil de competencia desleal, señalando el uso del Pix, un popular medio de pagos instantáneos, los aranceles sobre el etanol, la deforestación ilegal y la protección de la propiedad intelectual.
En abril de este año, técnicos brasileños se reunieron en EE.UU. para presentar aclaraciones y defender al país de la acusación de prácticas desleales.
El gobierno brasileño no reconoce la legitimidad de herramientas unilaterales como la Sección 301, argumentando que son incompatibles con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Según Lula, el tema de Pix no se mencionó en la reunión entre los presidentes.
Reunión prolongada
Lula y Trump se reunieron durante más de tres horas en la Casa Blanca, incluyendo un almuerzo ofrecido por el líder estadounidense.
Estaba previsto que ambos se reunieran con la prensa en el Despacho Oval antes de la reunión, pero el presidente brasileño pidió que la rueda de prensa se realizara después del encuentro.
En una publicación en redes sociales, Trump mencionó que había hablado de "muchos temas" con Lula, incluyendo comercio y aranceles, y describió al líder brasileño como "un presidente muy dinámico".
"La reunión fue muy productiva. Nuestros representantes han programado reuniones para discutir puntos clave, y otras reuniones se organizarán en los próximos meses según sea necesario", escribió el estadounidense.
Lula llegó a la Casa Blanca poco después del mediodía (hora de Brasilia). La reunión había sido negociada previamente por los equipos de ambos países, con la expectativa de discutir temas como comercio, combate al crimen organizado, cuestiones geopolíticas y minerales críticos.
Lula declaró a periodistas que se iba muy optimista de la reunión bilateral. "Creo que Brasil está preparado para discutir cualquier tema con cualquier país del mundo. No hay temas prohibidos. Lo único a lo que no renunciaremos es a nuestra democracia y soberanía. Todo lo demás es discutible", afirmó el mandatario.
Crimen organizado
En la rueda de prensa, Lula anunció que el gobierno brasileño lanzará "la próxima semana" un plan para combatir el crimen organizado. Durante la conversación con Trump, se acordó que uno de los frentes de trabajo entre ambos gobiernos será la cooperación para ahogar financieramente a las organizaciones criminales transnacionales que operan en Brasil y EE.UU.
"Necesitamos destruir el potencial financiero del crimen organizado y de las facciones", defendió Lula.
Según el ministro brasileño de Hacienda, Dario Durigan, equipos de la Secretaría de Ingresos Federales de Brasil y de la contraparte estadounidense realizarán operaciones conjuntas para bloquear el contrabando de armas y otros productos, incluido el tráfico ilegal de drogas sintéticas provenientes de EE.UU.
En abril, Brasil y Estados Unidos anunciaron un acuerdo de cooperación mutua para combatir el tráfico internacional de armas y drogas.
La asociación prevé el intercambio de información sobre las incautaciones realizadas en las aduanas de ambos países, con el objetivo de permitir una investigación rápida de los patrones, rutas y vínculos entre remitentes y destinatarios de productos ilícitos.
Tierras raras
Otro tema abordado en la reunión entre Lula y Trump fue la inversión en la explotación de minerales críticos y tierras raras, esenciales para fabricar componentes electrónicos en equipos de alta tecnología.
Durante la rueda de prensa, Lula mencionó haber informado a Trump sobre la aprobación, el miércoles (6), de la ley que establece la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos (PNMCE).
El proyecto de ley contempla, entre otras cosas, la creación de un comité o consejo encargado de definir los minerales críticos y estratégicos del país.
Con aproximadamente 21 millones de toneladas, la reserva brasileña de tierras raras es la segunda más grande del mundo, solo superada por China, que tiene cerca de 44 millones de toneladas. Sin embargo, solo se ha cartografiado alrededor del 25% del territorio brasileño, lo que sugiere un enorme potencial aún por descubrir.
"Si alguien está interesado, Brasil está dispuesto a establecer asociaciones. No queremos ser simplemente exportadores de estos recursos. No queremos repetir lo ocurrido con la plata en América Latina, el oro en Brasil y el mineral de hierro, que enviamos en grandes cantidades al exterior cuando podríamos haber llevado a cabo un proceso de transformación interna. Con las tierras raras, vamos a cambiar nuestro enfoque", aeguró el jefe de Estado.
Visados revocados
Lula afirmó haber entregado a Trump una lista de funcionarios brasileños y sus familias que aún enfrentan restricciones de visado por parte de EE.UU. como represalia por el juicio por intento de golpe de Estado en Brasil.
Aunque parte de la suspensión de visados se habría detenido, algunas personas continúan sancionadas, incluyendo, según Lula, a la hija de 10 años del ministro de Salud, Alexandre Padilha, y a algunos magistrados de la Corte Suprema.
La comitiva presidencial en Washington está compuesta por el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y los ministros Mauro Vieira (Relaciones Exteriores), Wellington César (Justicia y Seguridad Pública), Dario Durigan (Hacienda), Márcio Elias Rosa (Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios) y Alexandre Silveira (Minas y Energía).
Disputas
Desde 2025, la relación comercial entre Brasil y Estados Unidos ha enfrentado tensiones por la política arancelaria de Donald Trump, quien ha retomado medidas proteccionistas de su primer mandato.
Las disputas comenzaron con la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio, afectando a Brasil, un importante proveedor de estos productos para el mercado estadounidense.
Las justificaciones presentadas por EE. UU. para estas medidas combinaban argumentos económicos y políticos.
La Corte Suprema de Brasil también fue criticada por sus decisiones judiciales en el caso del expresidente Jair Bolsonaro, involucrado en los actos golpistas que culminaron el 8 de enero de 2023.
En abril, Estados Unidos impuso aranceles adicionales a varios productos brasileños, alegando falta de reciprocidad comercial. Por su parte, el gobierno brasileño intensificó las negociaciones diplomáticas y luego llevó el asunto ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Además, Brasil fortaleció algunos de sus instrumentos jurídicos, como las medidas de reciprocidad y represalia, para evitar una nueva escalada por parte del gobierno estadounidense.
A finales de 2025 y principios de este año, Estados Unidos retrocedió parcialmente, excluyendo productos y reemplazando los aranceles con un arancel global temporal de aproximadamente el 10%. Sin embargo, sectores como el acero y el aluminio siguen enfrentando aranceles elevados.