Se juzgará en noviembre la apelación de Bolsonaro
La Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF) juzgará, de forma virtual, entre los días 7 y 14 de noviembre, la apelación del expresidente Jair Bolsonaro contra la decisión que lo condenó a 27 años y tres meses de prisión por delitos contra la democracia.

En la misma sesión deberán juzgarse las apelaciones de otros seis acusados, todos antiguos aliados del expresidente, quienes fueron considerados el núcleo principal de un intento de golpe de Estado que buscó mantener a Bolsonaro en el poder después de su derrota electoral en 2022.
La causa penal en la que todos fueron condenados ha entrado en la agenda de juicios este martes (28), un día después de haberse cerrado el plazo para la presentación de apelaciones.
Entre los condenados, solo uno no recurrió: el teniente coronel Mauro Cid, exayudante de órdenes de Bolsonaro y delator de la trama golpista. Según la sentencia, se mantuvo a Cid los beneficios del acuerdo de colaboración premiada, con una pena de solo dos años, por lo que no deberá cumplir prisión en régimen cerrado.
En la apelación presentada el lunes (27), los abogados de Bolsonaro alegaron que hubo restricción del derecho a la defensa durante el juicio. Entre otros puntos, sostienen que fue corto el plazo otorgado a los acusados para analizar una cantidad inmensa de informaciones anexadas al proceso por la Policía Federal, que sumaba más de 70 terabytes de datos.
"La defensa ni siquiera pudo acceder a la totalidad de las pruebas antes del cierre de la instrucción; no tuvo el tiempo mínimo para conocer esas pruebas", dice el recurso de aclaración firmado por el equipo de defensa de Bolsonaro y liderado por los penalistas Celso Vilardi y Paulo Cunha Bueno.
Los demás acusados también presentaron argumentos semejantes. La defensa del general Walter Braga Netto —exministro de la Casa Civil y de Defensa, y candidato a vicepresidente en la fórmula de Bolsonaro en 2022—, por ejemplo, acusó al relator del caso, el juez Alexandre de Moraes, de parcialidad, además de restricción del derecho a la defensa.
Prisión
Solo después del juicio de los recursos de aclaración podrá Moraes determinar el eventual inicio del cumplimiento de la pena por parte de Bolsonaro. Debido a la extensión de la condena, la legislación determina el régimen inicial cerrado.
Sin embargo, existen excepciones, como en los casos en que no hay una unidad penitenciaria capaz de ofrecer los cuidados necesarios para alguna enfermedad del condenado. En esa hipótesis, el juez puede determinar la prisión domiciliaria por motivos humanitarios.
Por ser expresidente, Bolsonaro tiene derecho además a permanecer en una sala especial, que podría encontrarse, por ejemplo, en alguna instalación de la Policía Federal. Por ser miembro retirado del Ejército, también podría permanecer en alguna instalación militar.