Extractivistas marchan por reconocimiento en la protección forestal
Entonando el lema "la muerte de la selva es el fin de nuestra vida", cientos de líderes extractivistas, de diferentes biomas brasileños, marcharon por las calles de Belém, en la tarde del jueves (13). Los manifestantes salieron en defensa de los derechos territoriales y del papel de las reservas de uso sostenible en el equilibrio ecológico y en la prestación de servicios ambientales esenciales para enfrentar el cambio climático.

El acto, titulado "Porongazo de los Pueblos de la Selva”, reunió principalmente a caucheros, recolectores de castañas, ribereños, pescadores artesanales, recolectoras de coco y otras comunidades y pueblos tradicionales.
La caminata iluminó las calles de Belém al final de la tarde debido a la llama encendida de las "porongas", linternas usadas tradicionalmente por los caucheros para recorrer senderos en la selva y que se han convertido en un símbolo de la lucha histórica del Consejo Nacional de las Poblaciones Extractivistas (CNS), fundado en 1985.
Bajo el liderazgo de Chico Mendes, en los campos de caucho de Acre, ya en la década de 1970, el movimiento dio voz y articulación política a los extractivistas de la selva frente a la violencia, la apropiación ilegal de tierras y la destrucción ambiental.
El recorrido fue organizado como una actividad paralela a las negociaciones de la 30a Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que también se lleva a cabo en Belém a lo largo de esta semana y la próxima.
"Nosotros, las poblaciones extractivistas, comprendemos el territorio como una extensión de nuestros cuerpos. Entonces, si la selva no está bien, si los ríos no están bien, si el área costera no está bien, nosotros no estamos bien", afirmó Letícia Moraes, vicepresidenta del CNS.
"Ya está comprobado científicamente que los únicos territorios que poseen selva viva son territorios que están bajo la responsabilidad y el cuidado de las comunidades tradicionales. Entonces, nuestra relación es de cuidado porque nacemos en ese lugar. No nos sentimos dueños, sino parte de ese lugar", agregó la extractivista nacida en la Isla de Marajó, donde vive de actividades agroforestales sostenibles en un proyecto de asentamiento diferenciado, conocido como Proyecto de Asentamiento Agroextractivista (PAE).
Protección de la selva
Según datos del CNS, las reservas y los proyectos de asentamiento agroextractivistas protegen más de 42 millones de hectáreas de bosques y ríos mediante el uso sostenible de la selva, lo que representa el 5% del territorio nacional. Se estima que estas áreas almacenan aproximadamente 25,5 mil millones de toneladas de CO2 equivalente, lo que corresponde a cerca de 11 años de las emisiones totales de Brasil. El CO2 es el principal gas causante del calentamiento global, impulsado por la quema de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo.
En la COP30, las comunidades extractivistas brasileñas están representadas por el líder extractivista Joaquim Belo, quien intenta garantizar que los servicios ecosistémicos prestados por estas poblaciones sean incluidos como metas de mitigación del cambio climático en los procesos de negociación.
"Nosotros somos la solución para diversos problemas del cambio climático, porque cuidamos la selva y esta tiene ese papel en el equilibrio climático", afirmó.
Al final de la marcha, un documento del CNS fue entregado a la ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, Marina Silva.
En su discurso a los extractivistas, la ministra recordó su trayectoria como cauchera en Acre, junto a Chico Mendes, y destacó el papel de guardianes de la selva de estas comunidades.
"La tecnología de los indígenas, de los caucheros, de los ribereños, de los recolectores de babasú, de los geraizeiros, de las recolectoras de coco, es su propio modo de vida, que protege la selva, la biodiversidad, que secuestra carbono y además funciona como el corazón del planeta latiendo en cultura, diversidad y belleza. Sin embargo, es necesario que las políticas públicas sean cada vez más ampliadas", observó la ministra.