Pantanal, bioma más afectado por el aumento de temperatura en Brasil
El aumento de la temperatura en los biomas del Pantanal y de la Amazonía se encuentra entre los mayores del país en los últimos 40 años, según datos divulgados por MapBiomas el pasado miércoles (5). Las regiones registraron un aumento promedio de 1,9°C y 1,2°C, respectivamente.

A partir de imágenes satelitales y modelado de datos, la nueva plataforma MapBiomas Atmósfera pone a disposición información sobre variaciones de temperatura y precipitación, entre 1985 y 2024, y sobre contaminantes atmosféricos, entre 2003 y 2024, abarcando todo el territorio brasileño.
Considerando el país en su conjunto, el estudio muestra que la temperatura aumentó a una tasa promedio de 0,29°C por década. En el período analizado, llegó a 1,2°C. Sin embargo, existen diferencias entre los biomas respecto a la evolución del calentamiento.
En el Pantanal, el aumento de la temperatura alcanza los 0,47°C por década y, en el Cerrado, 0,31°C por década, ambos en la parte más continental del país. La Amazonía tuvo un aumento de 0,29°C por década. Los biomas costeros mostraron un ritmo más moderado de calentamiento: Caatinga, con +0,25°C por década; Mata Atlántica, con +0,21°C por década; y Pampa, con +0,14°C por década.
“Los datos muestran que, de manera sistemática, la temperatura está aumentando en todo Brasil desde 1985. El año pasado fue récord, pero no fue un año aislado”, explica Luciana Rizzo, profesora del laboratorio de Física Atmosférica de la Universidad de São Paulo (USP) y miembro de MapBiomas Atmósfera.
El récord al que se refiere la investigadora fue calculado con base en la temperatura registrada en la Amazonía y en el Pantanal en 2024. A lo largo de 40 años, la temperatura promedio en estos dos biomas fue de 25,6°C y 26,2°C. El año pasado, estos valores aumentaron en 1,5°C y 1,8°C, respectivamente – fue la mayor alza registrada en un año desde 1985. Según Rizzo, estos datos corroboran la ocurrencia de eventos extremos, como los incendios y la sequía sin precedentes que afectaron a la Amazonía y al Pantanal el año pasado.
Según MapBiomas, los datos muestran que, en los estados más continentales, como Mato Grosso del Sur, Mato Grosso y Piauí, la temperatura también está subiendo con mayor rapidez, con tasas entre 0,34°C y 0,40°C por década. En cambio, los estados costeros tienden a tener tasas menores de calentamiento, como Río Grande del Norte, Alagoas y Paraíba (0,10°C a 0,12°C por década). En la región metropolitana de São Paulo, la tasa de aumento es de 0,19°C por década.
Deforestación y altas temperaturas
El coordinador general de MapBiomas, Tasso Azevedo, afirma que la Amazonía perdió 52 millones de hectáreas de vegetación nativa desde 1985, lo que equivale a una reducción del 13%.
“En el mismo periodo, el bioma tuvo un aumento promedio de temperatura de 1,2°C. Estudios recientes indican que la pérdida de bosques modifica el intercambio de calor y vapor de agua con la atmósfera, resultando en temperaturas más elevadas”, explica.
Un estudio citado por MapBiomas y publicado en Nature Geoscience mostró que la deforestación causa el 74% de la reducción de lluvias y el 16% del aumento de la temperatura en la Amazonía durante la estación seca. Un clima más seco, a su vez, favorece la ocurrencia de incendios, señala Luciana Rizzo.
“La contaminación del aire en la región Norte fue más intensa que en áreas fuertemente urbanizadas del Sudeste en 2024. La baja calidad del aire en los estados amazónicos está directamente relacionada con el humo de los incendios forestales, que ocurren principalmente en la estación seca del bioma”, afirma la investigadora.
En 2024, llovió 448 milímetros (mm) por debajo del promedio histórico en la Amazonía, es decir, un 20% menos. En algunos puntos del bioma, la anomalía de precipitación llegó a una reducción de 1.000 mm/año. La reducción de lluvias contribuyó al aumento del área quemada en la Amazonía, que alcanzó 15,6 millones de hectáreas el año pasado.
Los cambios en la temperatura promedio afectan a todos los biomas brasileños. El Pantanal, donde la temperatura subió 1,9°C en los últimos 40 años, depende de las lluvias de la Cuenca del Alto Paraguay, que en 2024 registró 314 mm por debajo del promedio —fueron 205 días sin precipitaciones. “La reducción de la precipitación también tiene efectos importantes, especialmente en la Amazonía y en el Pantanal”, añade.
Paulo Artaxo, profesor de la Universidad de São Paulo e integrante de MapBiomas Atmósfera, evalúa que la plataforma puede ayudar en la preservación de los ecosistemas del país.
“Es una nueva herramienta que ayuda a Brasil a implementar políticas públicas basadas en evidencia experimental y muestra cuáles serían las regiones más afectadas por los cambios climáticos y por el cambio en el uso del suelo”, destaca.