Río es sede de encuentro internacional sobre protección de los océanos
La ciudad de Río de Janeiro recibe, a partir de este martes (10), un encuentro científico internacional para debatir la implementación del tratado de la ONU sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina en Áreas Fuera de la Jurisdicción Nacional, popularmente conocido como Tratado de Alta Mar o BBNJ, por sus siglas en inglés.

Se trata del 3º Simposio BBNJ, que reunirá a investigadores, representantes de gobiernos, organismos internacionales e integrantes de la sociedad civil. Las dos ediciones anteriores se llevaron a cabo en Escocia (2023) y Singapur (2025). El evento de este año cobra especial relevancia al realizarse poco después de la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar, en enero de 2026.
El documento constituye el punto de partida para regular la protección de la biodiversidad en aguas internacionales, que hoy representan dos tercios de los océanos. El encuentro en Río de Janeiro se centra en el papel de la ciencia y el conocimiento para el funcionamiento efectivo del acuerdo en el marco de las Naciones Unidas.
La programación del simposio aborda temas como: gobernanza oceánica, biodiversidad en alta mar, mecanismos de fiscalización y cumplimiento del acuerdo, financiamiento de la ciencia, evaluación de impacto ambiental y la creación de un cuerpo técnico-científico internacional para asesorar la toma de decisiones. También habrá discusiones sobre los conocimientos de los pueblos indígenas y comunidades tradicionales.
“Nos enfocamos en cuestiones que aún no han sido detalladas en el texto del Tratado y que dependerán fuertemente de evidencias científicas para su reglamentación”, afirma Andrei Polejack, director de Investigación e Innovación del Instituto Nacional de Investigaciones Oceánicas (INPO), organizador del evento.
Una de las organizaciones de la sociedad civil que apoyan el evento es Oceana. Su director general, Ademilson Zamboni, espera que las discusiones tracen caminos para enfrentar los desafíos de implementación del Tratado de Alta Mar.
“El acuerdo establece reglas que van más allá de las jurisdicciones de cada país. Con ello, puede traer beneficios para la vida en los océanos en su conjunto e incluso para los países sin litoral.”
Para Zamboni, sin embargo, esta amplitud y diversidad también implican un mayor esfuerzo para encontrar soluciones comunes de gobernanza.
El Tratado
Firmado por 86 países, el tratado enfrentará desafíos técnicos, institucionales y científicos para pasar del ámbito diplomático a una implementación efectiva. El documento se estructura en cuatro ejes principales:
- Capacitación y transferencia de tecnologías marinas.
- Acceso y reparto justo y equitativo de los beneficios derivados de los recursos genéticos marinos.
- Medidas de gestión basadas en áreas, como, por ejemplo, las áreas marinas protegidas.
- Evaluación de impacto ambiental.
Fueron necesarias casi dos décadas de negociaciones multilaterales para que el tratado fuera aprobado. Además del simposio, se espera que este mismo año se realice la primera Conferencia de las Partes (COP) dedicada al acuerdo BBNJ.