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Medio ambiente

Brasil redujo un 42% la pérdida de bosques en 2025

Caída en la deforestación impacta los resultados globales
Fabíola Sinimbú — Reportera de Agência Brasil
Publicado en 29/04/2026 - 15:44
Brasilia
Humaitá (AM), 28/10/2025 - BR-319: ramais e estradas clandestinas avançam sobre áreas protegidas e facilitam desmatamento e mineração. Foto: Orlando K Junior/Divulgação
© Orlando K Junior/Divulgação

Brasil perdió 1,6 millones de hectáreas de cobertura arbórea en su selva tropical húmeda en 2025, señala el balance del Global Forest Watch, difundido este miércoles (29) por la organización ambiental sin fines de lucro World Resources Institute (WRI).

La cifra representa una reducción del 42% en las pérdidas en comparación con el año 2024, observándose un mayor impacto en las talas sin el uso de fuego. Las pérdidas no relacionadas con incendios resultan de la deforestación, la tala rasa y la muerte natural, entre otros factores.

“Brasil disminuyó las pérdidas no relacionadas con incendios en un 41%, comparado con 2024, y alcanzó el nivel más bajo desde que comenzó el registro [en 2001]”, afirma la codirectora del Global Forest Watch, Elizabeth Goldman.

Entre los estados que registraron una mayor disminución se encuentran Amazonas, Mato Grosso, Mato Grosso del Sur, Acre y Roraima, que juntos representan más del 40% de la reducción. Maranhão fue el único estado en el que hubo un crecimiento en la pérdida de cobertura arbórea.

Los datos, producidos anualmente por el Laboratorio de Análisis y Descubrimiento de Tierras Globales (Glad) de la Universidad de Maryland, se refieren a la vegetación primaria; es decir, áreas naturales maduras con vegetación original.

De acuerdo con los investigadores del WRI, el modelo adoptado no mide solo la deforestación, como ocurre en el Prodes, sistema de monitoreo oficial brasileño. El sistema del Global Forest Watch también considera otras perturbaciones como la tala selectiva y las muertes naturales.

Alineación

Para Elizabeth Goldman, a pesar de los métodos diferentes, la reducción señalada en el estudio está alineada con el declive de la deforestación en los principales biomas indicado por el Prodes para el período entre el 1 de agosto de 2024 y el 31 de julio de 2025.

“Considerando toda la pérdida arbórea, además de las selvas tropicales primarias, la mayoría de los biomas vieron una reducción, inclusive la Caatinga, que es una región de bosques secos en el nordeste de Brasil”, destaca la investigadora.

En la evaluación de Mirela Sandrini, directora ejecutiva de WRI Brasil, los resultados alcanzados por Brasil fueron posibles gracias a una fuerza de tarea orquestada por el gobierno, con la participación de la sociedad civil, la academia, las comunidades locales y el sector privado.

Iniciativas como la intensificación de la producción en áreas ya deforestadas, la creación del Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés), acciones para la remuneración por servicios ambientales e incentivos fiscales para quienes preservan, están alineadas con la expectativa global para la próxima década, sostiene Mirela.

“Considerando que Brasil está en el centro de las soluciones a gran escala para alimentos, energía y seguridad climática, esto es muy importante”, destaca.

Datos globales

Para los investigadores, el resultado observado en Brasil impactó positivamente los datos globales, que señalan una pérdida de 4,3 millones de hectáreas de cobertura arbórea en selva tropical húmeda en todo el mundo durante el año 2025. La cifra representa una disminución del 35% respecto a 2024, cuando el declive de la vegetación alcanzó el récord de 6,7 millones de hectáreas perdidas.

Las pérdidas de cobertura verde no relacionadas con incendios fueron las más bajas de los últimos diez años, con una caída del 23% en comparación con 2024. Por otro lado, la pérdida relacionada con incendios permanece entre las más altas de la serie histórica, siendo la tercera mayor desde 2001.

De acuerdo con Elizabeth Goldman, las cifras relativas a los incendios de 2025 aún pasarán por una revisión, ya que pueden representar registros tardíos de 2024. “El humo de los incendios activos puede bloquear los sensores de los satélites y retrasar el reconocimiento de estos eventos”, explica.

Participación

La pérdida de cobertura arbórea en Brasil representó más del 37% del total global del año. En términos de extensión, es el país que más perdió, seguido de Bolivia, con 620 mil hectáreas, y la República Democrática del Congo, con casi 600 mil hectáreas. Cuando el análisis es proporcional al tamaño del bosque, Bolivia y Madagascar tuvieron las mayores pérdidas.

“La expansión agrícola fue la principal causa de la pérdida de cobertura arbórea en los trópicos, debido a la producción de materias primas (commodities) y al cambio en los cultivos para la subsistencia de los mercados locales”, añade la codirectora del WRI.

Incendios

Globalmente, los incendios fueron los grandes causantes de la pérdida arbórea en 2025. En los últimos tres años, produjeron el doble de pérdida de bosques que hace dos décadas.

Elizabeth Goldman evalúa la caída de la pérdida forestal en los trópicos en 2025 como positiva. No obstante, para ella, el resultado es insuficiente para mantener el compromiso firmado por 140 países de atenuar y revertir la pérdida forestal para 2030. De acuerdo con la gestora, los datos actuales todavía sitúan al mundo un 70% por encima de lo necesario.

“Alcanzar esa meta en los próximos años no será fácil porque los bosques son más vulnerables al cambio climático y la humanidad continúa creciendo y aumentando su demanda de combustibles y alimentos”, concluye.