El Gobierno presenta plan para impulsar la bioeconomía en Brasil
El gobierno ha presentado este miércoles (1) una nueva estrategia para convertir la biodiversidad en uno de los principales activos económicos de desarrollo en el país hacia el año 2035. El Plan Nacional de Desarrollo de la Bioeconomía (PNDBio) busca abarcar desde los recolectores (extractivistas) hasta el sector industrial.

Entre las metas destacan la ampliación del pago por servicios ambientales, la incorporación de nuevos medicamentos fitoterápicos en el Sistema Único de Salud (SUS) y la concesión de nuevas Unidades de Conservación para el fomento del ecoturismo.
El PNDBio se organiza en tres ejes: Sociobioeconomía y activos ambientales; Bioindustrialización competitiva; y Producción sostenible de biomasa.
La secretaria nacional de Bioeconomía del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, Carina Pimenta, explicó que se trata de una estrategia de desarrollo nacional que observa los activos ambientales no solo desde la perspectiva de la conservación, sino de cómo utilizarlos dentro de las actividades económicas, "generando un nuevo ciclo de prosperidad".
Según la ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, Marina Silva, la bioeconomía diseñada para Brasil es para todos.
"Hay lugar para el recolector, para el industrial de cosméticos, de fármacos. Es una bioeconomía para un nuevo ciclo de prosperidad", añadió.
Servicios ambientales
El primer eje prevé la estructuración de un ecosistema de negocios comunitarios de la sociobioeconomía. Entre las acciones se incluyen el apoyo a 6 mil emprendimientos, el aumento del 20% en los contratos de la línea de financiamiento del Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (Pronaf) destinada a productores de bajos ingresos, además de duplicar el valor bruto producido anualmente a partir de la sociobiodiversidad.
También se contempla la valorización de los servicios ambientales y socioculturales promovidos por pueblos y comunidades tradicionales, mediante el pago a 300 mil beneficiarios. Asimismo, se propuso incrementar en un 50%, para 2035, el número de organizaciones que pueden recibir beneficios derivados del patrimonio genético.
El patrimonio genético es el conjunto de información contenida en plantas, animales y microorganismos utilizados en la industria cosmética, farmacéutica y otros ramos. La legislación ya prevé que las comunidades tradicionales, como los pueblos indígenas, reciban parte de estas utilidades; la meta es ampliar dicha distribución.
El PNDBio tiene como objetivo la recuperación de 2.3 millones de hectáreas de vegetación nativa integradas a las cadenas de la bioeconomía, así como la consolidación de 30 territorios de restauración en el país. También se prevé la concesión de 60 Unidades de Conservación para la promoción del ecoturismo y el aumento de las áreas de manejo forestal a 5.28 millones de hectáreas.
Industria
En el eje de bioindustrialización, el plan pretende actuar especialmente en los sectores de salud y bienestar, a partir del uso sostenible del patrimonio genético. Se proyecta la incorporación de nuevos fitoterápicos en el Sistema Único de Salud (SUS) y un aumento del 5% en la participación de este tipo de medicamentos en la facturación de la industria farmacéutica nacional.
Economía circular
El Plan Nacional destaca además, en su tercer eje, el aprovechamiento de la biomasa en la industria nacional, proveniente de productos agrícolas y forestales. La biomasa es todo material orgánico de origen vegetal o animal que puede ser utilizado como fuente de energía. También se incluye el desarrollo de la industria bioquímica de renovables, como la producción de biocombustibles, específicamente el etanol.
"Innovadora, competitiva, exportadora y verde. Así tenemos una industria sostenible", afirmó el vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin.
El PNDBio es el resultado de un trabajo desarrollado a lo largo de dos años con la participación de 16 ministerios, organizaciones de la sociedad civil, la academia y el sector privado, quienes integraron la Comisión Nacional de Bioeconomía (CNBio).
Tras ser sometida a consulta pública con más de 900 contribuciones, la política pública fue concluida y aprobada por la CNBio el 5 de marzo de 2026, estableciendo 185 acciones estratégicas para el país.