Renaturalizar los ríos, estrategia contra inundaciones en las ciudades
Las lluvias extremas y las inundaciones se convirtieron en fenómenos cada vez más frecuentes en las ciudades brasileñas. En este contexto, la renaturalización de ríos urbanos es una de las estrategias defendidas por expertos para adaptar las ciudades a los impactos del cambio climático. Recuperar y reabrir cursos de agua puede hacer los territorios más resilientes.

La paisajista urbana Cecília Herzog, integrante de la Red de Especialistas en Conservación de la Naturaleza (RECN), afirma que la requalificación de ríos es una medida urgente ante el escenario climático actual.
Según ella, el modelo de desarrollo que canalizó ríos e impermeabilizó el suelo con asfalto y concreto viene agravando los efectos de las lluvias.
“Es importante recordar que el agua no desaparece. Con la lluvia, siempre correrá hacia los puntos más bajos y, en algún momento, puede inundar esas áreas, principalmente en las regiones más planas o de llanura”, dice Cecília.
Con menos áreas permeables, el agua fluye más rápidamente, aumentando el riesgo de anegamientos. La recuperación de ríos, en este contexto, debe venir acompañada de una requalificación más amplia del paisaje urbano, con la ampliación de áreas verdes y sistemas naturales de drenaje. El suelo permeable ayuda a frenar el escurrimiento.
“El agua se infiltra en el suelo, se retiene por un tiempo y después sigue su curso de forma más equilibrada. En ríos abiertos, con su curso natural y vegetación ribera, el impacto de la lluvia es mucho menor”, explica la paisajista.
Proyectos en curso
Este entendimiento comienza a ganar terreno en el país. En São Paulo, el futuro Parque Municipal de Bixiga prevé la reapertura de parte del arroyo Bixiga, además de la preservación de manantiales y la ampliación de áreas verdes. El proyecto es resultado de una movilización de más de cuatro décadas de la sociedad civil.
En 2024, el Concejo Municipal aprobó el destino del área para la implementación del espacio público y, en enero de este año, la Alcaldía lanzó un concurso público nacional para definir el proyecto del futuro parque. El resultado será anunciado en mayo.
En Río de Janeiro, un grupo de trabajo coordinado por la Secretaría Municipal de Medio Ambiente y Clima estudia la requalificación del Río Maracanã con base en soluciones naturales. En la iniciativa participan investigadores de universidades públicas y privadas.
La propuesta incluye intervenciones que devuelvan al río parte de sus características originales y amplíen la capacidad de drenaje de la región. En marzo, se firmó una alianza con el Instituto de Arquitectos de Brasil (IAB RJ) para realizar un concurso público nacional de proyectos para la renaturalización. No hay una fecha prevista para la publicación de la convocatoria, pero se espera que salga este mismo año.
Nuevos estándares
La arquitecta y urbanista Juliana Baladelli Ribeiro, gerente de proyectos de la Fundación Grupo Boticário, destaca que la renaturalización forma parte de un nuevo paradigma de desarrollo urbano.
“También forman parte de este concepto la implementación de techos verdes, jardines de lluvia, zanjas vegetadas, pequeñas cuencas de retención, una amplia forestación y otras estructuras que permitan retener temporalmente el agua, favorecer su infiltración en el suelo y la evapotranspiración de las plantas”, explica.
Además de reducir las inundaciones, estas soluciones ayudan a mitigar las olas de calor, cada vez más frecuentes en las ciudades.
Las especialistas destacan que las medidas aisladas no serán suficientes ante la intensificación de los eventos extremos. La adaptación climática exige acciones integradas y planificadas de acuerdo con la realidad de cada territorio.
“Será necesario componer un sistema de requalificación del paisaje urbano. La idea es devolver a la ciudad áreas con suelo vivo y vegetación nativa, capaces de desempeñar funciones ecológicas importantes que hoy están perjudicadas”, dice Juliana.
“Esto puede incluir áreas rebajadas que den cabida al agua de lluvia y diferentes tipos de infraestructura verde, desde intervenciones de pequeña escala hasta obras mayores, dependiendo de las características de cada ciudad. La adaptación al cambio climático es siempre un desafío local que debe enfrentarse en cada territorio”, complementa Cecília.