Brasil anuncia su apoyo al acuerdo de neutralidad del Canal de Panamá
El jueves 28, durante una visita oficial del mandatario panameño José Raúl Mulino, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció que Brasil reconoce oficialmente el tratado de neutralidad permanente y operación del Canal de Panamá. El líder brasileño mencionó las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de retomar el control del canal.

"Brasil apoya plenamente la soberanía de Panamá sobre el Canal, alcanzada tras décadas de lucha. Desde hace más de 25 años, el país ha administrado esta vía marítima con eficiencia y respeto por la neutralidad, garantizando el paso seguro de embarcaciones de todo el mundo", declaró Lula a la prensa en el Palacio de Planalto.
"Los intentos de restablecer antiguas hegemonías ponen en peligro la libertad y autodeterminación de nuestros pueblos. Las amenazas de intervención presionan a las instituciones democráticas y amenazan la construcción de un continente integrado, desarrollado y autónomo. Además, el comercio internacional se utiliza como herramienta de coacción y chantaje", añadió.
El tratado de neutralidad del Canal de Panamá es parte de los Tratados Torrijos-Carter, firmados entre Estados Unidos y Panamá, los cuales regulan el funcionamiento y la neutralidad del canal, cuya administración completa asumió Panamá en 1999. Brasil, como miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA), reconoce la validez de estos tratados, que buscan garantizar un tránsito seguro y no discriminatorio para todas las naciones.
La construcción del Canal de Panamá comenzó en Francia en 1880 y pasó a control de Estados Unidos en 1904. Este proyecto ha reducido significativamente el tiempo necesario para que los barcos crucen entre los océanos Atlántico y Pacífico, lo cual es clave para el comercio internacional. El canal es administrado por la Autoridad del Canal de Panamá, una entidad gubernamental de Panamá.
"Es indudable que el asunto del canal nos afecta profundamente, ya que ha sido una lucha de un siglo ganada mediante la negociación, y hemos logrado alcanzar la plena soberanía", declaró el presidente panameño, José Raúl Mulino.
Acuerdos
Durante la visita, el Ministerio de Puertos y Aeropuertos de Brasil y la Autoridad del Canal de Panamá firmaron un memorando de entendimiento para optimizar las exportaciones brasileñas y modernizar los puertos del país. Este acuerdo incluye el intercambio de experiencias y la transferencia de información sobre el funcionamiento del Canal de Panamá, así como estudios sobre el uso de nuevas rutas y la evaluación de rutas marítimas y fluviales más sostenibles.
Además, se firmó un memorando de cooperación para el desarrollo agropecuario, enfocado en capacitación técnica, sanidad animal y vegetal, producción sostenible e innovación. También se acordó la compra de cuatro aviones A-29 Super Tucano, fabricados por la brasileña Embraer, destinados al Servicio Nacional Aeronaval de Panamá.
El mandatario brasileño anunció que la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) colaborará con Panamá para aumentar la capacidad de producción de vacunas en el país y contribuir al desarrollo de un centro farmacéutico regional.
Medio ambiente
El presidente panameño confirmó que participará en la 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará en Belem en noviembre. Además, se refirió al impacto de la migración en los bosques de la región del Darién, en la frontera entre Colombia y Panamá. Según señaló, los senderos han quedado devastados y se han acumulado toneladas de basura dejadas atrás por las miles de personas que cruzan la región rumbo a Norteamérica.
El país también enfrenta sequías y está construyendo un embalse para abastecer el lago del Canal de Panamá, que permite la navegación. "Necesitamos agua, bosques y luchar cada día contra el cambio climático", declaró Mulino.
Lula destacó que Brasil y Panamá tienen una gran biodiversidad y merecen ser compensados por sus servicios medioambientales. Solicitó que Panamá se sume al Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), que se lanzará en la COP30 como un mecanismo financiero para recompensar a los países por preservar sus bosques tropicales. "Aunque Panamá es uno de los pocos países que absorbe más gases de efecto invernadero de los que emite, ya enfrenta los efectos del aumento del nivel del mar en su territorio. El desplazamiento del pueblo indígena Guna de su archipiélago ancestral es un ejemplo concreto de injusticia climática", señaló el presidente brasileño.