Lula critica "vieja retórica" que justifica intervención en países
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmó el domingo (9) en Santa Marta, Colombia, su defensa del multilateralismo entre los países y criticó las acciones que intentan justificar el uso de la fuerza y la intervención ilegal en otras naciones.

"La amenaza del uso de la fuerza militar ha vuelto a ser parte de la vida cotidiana en América Latina y el Caribe. Se reutilizan antiguas maniobras retóricas para justificar intervenciones ilegales", afirmó el presidente, sin mencionar a los países implicados.
"Somos una región de paz y queremos seguir así. Las democracias no enfrentan el crimen violando el derecho internacional", añadió.
Las declaraciones se realizaron durante la sesión plenaria del primer día de la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE).
Presión estadounidense
La reunión tiene lugar en un contexto de preocupación entre los gobiernos latinoamericanos debido a la ofensiva estadounidense contra supuestos narcotraficantes en aguas internacionales del Mar Caribe y el Océano Pacífico.
Por orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde septiembre los militares atacan a embarcaciones en la región con el argumento de que transportan drogas desde países como Venezuela hacia Estados Unidos.
El pasado viernes (7), un ataque resultó en tres muertos. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, anunció la ofensiva. Operaciones similares han causado al menos 70 muertes.
Trump ha dado un discurso amenazante contra Venezuela, sugiriendo incluso acciones ofensivas terrestres. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, niega que el país esté involucrado con narcotraficantes y afirma que EE. UU. busca pretextos para invadir el país, que posee las mayores reservas de petróleo del mundo.
Región dividida
La reunión en la ciudad del Mar Caribe reunió a líderes de 27 países de la UE y 33 de la Celac. Lula destacó que ambos grupos son esenciales para establecer un orden mundial basado en la paz, el multilateralismo y la multipolaridad.
Sin embargo, el mandatario reconoció que América Latina y el Caribe se han convertido nuevamente en una región dividida, "más orientada hacia fuera que hacia dentro". Señaló amenazas como el extremismo político, la manipulación informativa y el crimen organizado.
"De reunión en reunión, estamos llenos de ideas e iniciativas que muchas veces no llegan a concretarse", declaró.
Combate al crimen
Menos de dos semanas después de la operación del gobierno del estado de Río de Janeiro contra la facción Comando Vermelho, que resultó en 121 muertos, incluidos cuatro policías, Lula afirmó que la seguridad es un deber del Estado y un derecho fundamental.
"No existe una solución mágica para erradicar la delincuencia. Debemos acabar con el crimen organizado y sus líderes, cortando su financiación y combatiendo el tráfico de armas", sostuvo. El líder brasileño no mencionó específicamente el caso de Río de Janeiro.
Lula afirmó que ningún país puede afrontar el desafío de manera aislada. Mencionó dos acciones que considera plataformas permanentes de cooperación para combatir los delitos financieros y el tráfico de drogas, armas y personas: el comando tripartito en la triple frontera con Argentina y Paraguay, y el Centro de Cooperación Policial Internacional en la Amazonia, que reúne a nueve países sudamericanos.
El mismo domingo, Lula dejó Santa Marta y viajó directamente a Belém para asistir a la inauguración oficial de la 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30).