Lula bautiza el primer caza Gripen producido en Brasil
El primer caza F-39E Gripen producido en Brasil ha sido presentado este miércoles (25) al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La ceremonia de bautizo de la aeronave supersónica, fabricada por Embraer y la empresa sueca Saab, se llevó a cabo en el Aeródromo Embraer Unidad Gavião Peixoto, en el estado de São Paulo.

La producción de la aeronave en territorio nacional representa, de acuerdo con la presidencia, un hito que inserta a Brasil en "un selecto grupo de naciones" con capacidad para desarrollar y producir aeronaves de combate de alta complejidad, algo inédito en América Latina.
Durante la visita, Lula también conoció el "auto volador" eVTOL – un prototipo de vehículo aéreo 100% eléctrico, que despega y aterriza verticalmente, desarrollado por Eve Air Mobility, empresa subsidiaria de Embraer.
Caza F-39 Gripen
Según la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), el desarrollo del caza F-39 Gripen en Brasil traerá ventajas estratégicas para el país.
El proyecto fortalecerá la soberanía aérea, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros e impulsando la Base Industrial de Defensa (BID), ya que el contrato prevé la transferencia de tecnología y la capacitación de profesionales brasileños.
De acuerdo con la FAB, se crearán numerosos puestos de trabajo a partir de este proyecto, que integra la industria nacional a la cadena global del sector. El programa ya ha generado más de 2 mil empleos directos y cerca de 10 mil indirectos.
Innovación, tecnología y defensa
Presente en el evento, el vicepresidente Geraldo Alckmin recordó que el gobierno federal puso a disposición, a través del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), R$ 108 mil millones para proyectos enfocados en la innovación.
“El que domina la tecnología domina el futuro”, afirmó Alckmin, quien también es ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios. “La industria de defensa es un seguro para la soberanía nacional, además de ser la vanguardia del desarrollo industrial”, complementó.
Por su parte, el ministro de Defensa, José Múcio, destacó el acceso a tecnologías de punta entre las ventajas de producir el caza en Brasil, lo que, según él, impacta de forma positiva en la industria nacional.
“Al invertir en defensa, nuestra industria registra un hito de madurez y competencia, permitiendo que Brasil se posicione como el mayor polo productor de América Latina. También consolidará nuestro poder disuasorio, ampliando la capacidad de garantizar la soberanía nacional y la seguridad regional”, expresó el ministro.