Desinformación electoral en Brasil apunta a las urnas electrónicas
En medio de narrativas de desinformación sobre el sistema de votación, las urnas electrónicas cumplieron 30 años de existencia en Brasil el miércoles (13).

Una investigación del Proyecto Confía, iniciativa del Pacto por la Democracia, revela que más del 45% de los contenidos falsos sobre elecciones compartidos en los últimos ciclos electorales tenían como objetivo el funcionamiento de las urnas electrónicas.
En segundo lugar aparecen contenidos contra el Supremo Tribunal Federal y otras autoridades, con un 27,1%; teorías de fraude en el escrutinio de los votos, con un 21,8%; y desinformación sobre reglas y logística electoral, con un 15,4%.
Entre los ejemplos más recurrentes de fake news sobre las urnas se encuentran mensajes que afirmaban un supuesto retraso en el botón "confirmar" o alegaciones falsas de que la urna completaba automáticamente los números digitados por el elector.
Falsas explicaciones
Según Helena Salvador, coordinadora del Proyecto Confía, los contenidos desinformativos explotan precisamente el desconocimiento técnico de la población sobre el funcionamiento del sistema electoral electrónico.
“Las narrativas recurren a falsas explicaciones técnicas para sugerir fallas y posibilidades de manipulación. Elementos concretos de la experiencia de votación, como las teclas de la urna y los mensajes en pantalla, son utilizados para generar extrañeza y alimentar dudas”, afirmó.
Para Salvador, la distancia entre el contacto de la población con la urna y la comprensión sobre el funcionamiento de la tecnología favorece la circulación de este tipo de contenido.
“Las personas solo tienen acceso a la urna cada dos años, el domingo de votación. Esto hace que, si alguien difunde una noticia falsa sobre un botón o una tecla, mucha gente no tenga cómo verificarlo rápidamente”, explicó.
La coordinadora del estudio afirma que el objetivo fue entender de dónde surge la desconfianza en las elecciones e implementar estrategias de enfrentamiento a la desinformación para los comicios de 2026.
“Queríamos entender en qué exactamente las personas dejaron de creer cuando hablan de las elecciones. El relevamiento muestra que la mayor parte de la desinformación circula en torno a las urnas electrónicas; queremos llegar a 2026 preparados para construir contranarrativas sólidas y responder rápidamente a los ataques contra el sistema electoral”, dijo.
La investigación analizó más de 3.000 contenidos publicados en las elecciones de 2022 y 2024. De estos, se seleccionaron 716 mensajes para un análisis cualitativo profundo. Según el estudio, 326 mensajes —el equivalente a más del 45% del total— contenían ataques relacionados con las urnas electrónicas.
El Pacto por la Democracia es una coalición formada por más de 200 organizaciones de la sociedad civil que actúa en defensa del Estado Democrático de Derecho, en el monitoreo de amenazas a la democracia y en el combate a la desinformación electoral.
Confianza
Una encuesta de Quaest divulgada en febrero de este año muestra que el 53% de los brasileños dice confiar en las urnas electrónicas. En 2022, un relevamiento de Datafolha difundido por el Tribunal Superior Electoral señalaba un índice del 82%.
Entre personas de 60 años o más, el 53% afirma confiar en el sistema, índice asociado por los investigadores a la memoria del período en que el voto se realizaba en papel, antes de 1996. En cambio, entre jóvenes de 16 a 34 años, la confianza alcanza el 57%.
En el rango de 35 a 50 años, el 50% afirma no confiar en las urnas electrónicas.
“Nadie critica las urnas solo diciendo que son malas; existen explicaciones bastante sofisticadas en línea intentando convencer a las personas de que el sistema no funciona. Esto muestra la importancia de hacer más comprensible el camino del voto, desde el momento en que el elector presiona la tecla hasta la totalización”, afirma Helena Salvador.