La obesidad ya es el principal riesgo para la salud en Brasil
La obesidad se ha convertido en el mayor factor de riesgo para la salud en Brasil, superando a la hipertensión, que fue el elemento de mayor preocupación durante décadas. Ahora, la presión alta ocupa el segundo lugar, seguida por el indicador de glucemia elevada.

Este es uno de los puntos destacados del análisis nacional del Estudio Global sobre la Carga de Enfermedades, realizado por miles de investigadores de todo el mundo y que abarca más de 200 países.
El diagnóstico brasileño fue publicado en la edición de mayo de la revista científica The Lancet Regional Health - Americas. El relevamiento enfatiza que la población pasó por grandes cambios en su estilo de vida durante las últimas décadas, como el aumento de la urbanización.
Este escenario contribuyó a reducir los niveles de actividad física, adoptar dietas hipercalóricas, ricas en sal y con exceso de alimentos ultraprocesados.
El endocrinólogo Alexandre Hohl, miembro de la Asociación Brasileña para el Estudio de la Obesidad y el Síndrome Metabólico (Abeso) y de la Sociedad Brasileña de Endocrinología y Metabología, también resalta estos cambios.
Según el especialista, estos comportamientos contribuyen a que los brasileños vivan en un "ambiente obesogénico". Para él, la obesidad es uno de los mayores desafíos de salud pública que el país debe enfrentar.
"La obesidad no es solo exceso de peso, sino una enfermedad crónica inflamatoria y metabólica que aumenta simultáneamente el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, infarto, ACV [accidente cerebrovascular] y varios tipos de cáncer”.
Cifras
Estas alteraciones en el estilo de vida y sus consecuencias quedan en evidencia al comparar los datos actuales con los más antiguos presentados, que datan de 1990. En aquel año, los tres principales factores de riesgo eran la hipertensión, seguida por el tabaquismo y la contaminación por material particulado en el aire.
El Índice de Masa Corporal (IMC) elevado, el principal indicador de la obesidad, figuraba en el séptimo lugar, y la glucemia elevada, en el sexto. En 2023, la obesidad pasó a ocupar la primera posición, tras un crecimiento constante en el riesgo atribuido, que acumuló un 15,3% desde 1990.
La comparación entre 1990 y 2023 trae buenas y malas noticias: por un lado, el riesgo de muerte o de pérdida de calidad de vida causado por la contaminación particulada del aire cayó un 69,5%.
La baja también fue significativa — aproximadamente el 60% — en los casos de tabaquismo, prematurez y bajo peso al nacer, y alto índice de colesterol LDL.
Sin embargo, de 2021 a 2023, el riesgo por tabaquismo presentó un ligero aumento del 0,2%, tras muchos años de caída sostenida.
También llama la atención el riesgo atribuido a la violencia sexual durante la infancia, que aumentó casi un 24%. Este factor aparecía en la 25.ª posición en 1990 y saltó a la 10.ª en 2023.
A continuación se presenta la lista actualizada de los principales factores de riesgo de mortalidad o pérdida de calidad de vida:
- Índice de masa corporal elevado;
- Hipertensión;
- Glucemia elevada;
- Tabaquismo;
- Prematurez o bajo peso al nacer;
- Abuso de alcohol;
- Contaminación particulada del aire;
- Mal funcionamiento de los riñones;
- Colesterol alto;
- Violencia sexual en la infancia.