Encuesta: las manifestaciones de derecha cada vez más polarizadas

Los participantes se declaran de modo cada vez más radical

Publicado en 09/03/2024 - 15:00 Por Gilberto Costa - Reportero de la Agência Brasil - Brasilia

Investigadores y estudiantes de la Universidad de São Paulo (USP) llevan 10 años investigando la polarización política en Brasil, y los datos recogidos indican que las manifestaciones de derecha en las calles se mueven cada vez más hacia los extremos. Este movimiento se volvió a ver en la última protesta en defensa del expresidente Jair Bolsonaro, investigado por supuestamente planear un golpe de Estado en el país.

Para llevar a cabo el estudio, el Grupo de Políticas Públicas de Acceso a la Información (GPoPAI) de la USP creó el Monitor de Debate Político en el Ambiente Digital, con académicos de diversas áreas del conocimiento, desde estudiantes de maestría en Matemáticas hasta Historia, pasando por Literatura y Comunicación Social.

El grupo ya ha realizado unas 50 encuestas. La última se dio durante la manifestación del domingo 25 de febrero en la Avenida Paulista, convocada por Bolsonaro. Según los investigadores, el evento tuvo la mayor participación desde finales de 2015, e indica un aumento del número de personas que se declaran "orgullosas de ser de derechas" en actos públicos considerados de este espectro político, lo que estaría relacionado con el fenómeno del bolsonarismo.

Nueve de cada diez personas entrevistadas en la manifestación del día 25 se consideraron "de derechas" y más del 95% dijeron ser conservadoras: el 78% "muy conservadoras" y el 18% "algo conservadoras".

"Esto es nuevo", señala el profesor Marcio Moretto, uno de los coordinadores de GPoPAI, comparándolo, por ejemplo, con una manifestación del 26 de marzo de 2017 contra la corrupción, que tuvo lugar en la misma Avenida Paulista. En la encuesta de ese día, "el 49% de las personas se identificaron como "de derechas" o "de centro derecha"."

El 7 de septiembre de 2022, una encuesta similar ya había encontrado un aumento de los que se consideran de derechas hasta el 83%, una subida de más de 30 puntos porcentuales en comparación con la manifestación de 2017. El 26 de noviembre de 2023, otra protesta de derecha en Paulista tuvo un 92% de la muestra declarándose de este espectro político. El 25 de febrero, el nivel del 92% se mantuvo incluso con una presencia mucho mayor de manifestantes.

Reaccionarismo

Aunque la definición del espectro político e ideológico es clara, el profesor cree que la autoidentificación como "conservador" no es exacta. "Para decirlo literalmente, el conservador quiere frenar los cambios que el progresista quiere acelerar". En opinión de Moretto, los participantes en la manifestación del domingo 25 "quieren una especie de revolución al revés. Quieren rescatar valores que han quedado en el pasado. El bolsonarismo no es exactamente conservador, es más bien reaccionario."

Además de los matices entre los actos políticos, el investigador ve reiteraciones simbólicas con otros eventos. Moretto recuerda que, como ha ocurrido en pasadas ediciones de la Marcha por Jesús, el domingo 25 muchos manifestantes (y políticos) ondearon banderas de Israel.

"Me parece que esto tiene que ver con que los evangélicos entienden la tierra donde está Israel como una Tierra Prometida. Para ellos, Bolsonaro representa lo que llaman cultura judeocristiana", dice. El 29% de los presentes aquel día se identificaron como "evangélicos", una proporción inferior a la de los que se declararon "católicos" (43%).

Moretto añade que, aparte de las motivaciones religiosas, "también hay un esfuerzo del Estado de Israel por fomentar esto, y por acercarse a los evangélicos como fuerza de apoyo", recuerda, teniendo en cuenta el conflicto de Gaza.

Perfil

Según los datos recogidos por GPoPAI el domingo 25, la mayoría de los presentes en la manifestación de São Paulo eran hombres (62%), blancos (65%), mayores de 45 años (67%), con título universitario (67%), la mitad con ingresos entre 3 y 10 salarios mínimos y el 66% residentes en la región metropolitana de São Paulo.

Marcio Moretto señala que el perfil de las personas que acudieron a la manifestación no es representativo del electorado brasileño, ni siquiera de São Paulo. "El acceso a la Avenida Paulista es restringido aquí en la ciudad, está en una región central y noble. La mayor parte de la población de São Paulo vive en la periferia. No es lo más fácil del mundo llegar a la Avenida Paulista."

Por último, el coordinador del grupo de estudios llama la atención sobre el hecho de que el 61% de los encuestados se opone a que se hubiera declarado estado de sitio en 2022 (el 15% no supo responder) y el 45% se declara contrario a la participación de las Fuerzas Armadas en la política (el 12% no supo responder). "Esto indica que la gente estaba defendiendo a Bolsonaro como tal vez una alternativa al Partido de los Trabajadores. No estaban necesariamente allí embarcados en la aventura golpista que tuvo lugar el 8 de enero – aunque sí fueron defender a su líder, que está siendo acusado de haber conspirado."

La encuesta realizada por el Grupo de Políticas Públicas para el Acceso a la Información entrevistó a una muestra de 575 personas entre las 13.30 y las 17.00 horas a lo largo de toda la manifestación en la Avenida Paulista. El margen de error es de más o menos cuatro puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95%.

Golpe de Estado

La protesta en la Avenida Paulista el 25 de febrero fue convocada por Bolsonaro y aliados en momentos en que el expresidente y personas cercanas a él están siendo investigadas bajo sospecha de actuar para revertir los resultados de las elecciones de 2022, cuando fue derrotado en su intento de reelección. Declarado inelegible hasta 2030 por el Tribunal Superior Electoral (TSE) debido a abuso de poder económico, Bolsonaro habló en el evento, criticó la actuación del Supremo Tribunal Federal (STF) y pidió amnistía para los condenados por los ataques golpistas del 8 de enero de 2023, calificándolos de "aliados".

Bolsonaro está siendo investigado por la Policía Federal (PF) y por el STF por el ataque a las sedes de los Tres Poderes en Brasilia, con el intento de abolir el Estado Democrático de Derecho y dar un golpe de Estado.

En su discurso, el expresidente admitió la existencia de un proyecto de texto que planificaba decretar estado de sitio y detener a parlamentarios y jueces del STF. El decreto, según las investigaciones, apoyaría un intento de golpe de Estado. 

Traducción: Leonardo Vieira -  Edición: Vinicius Lisboa

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